26-feb-2008

¿Dejar las luces encendidas por poco tiempo o apagarlas? II

Funcionamiento de un tubo fluorescente
Ayer publicamos el artículo enviado por Andrés ¿Dejar las luces encendidas por poco tiempo o apagarlas? En él, se muestra un vídeo en el que se concluye que es mejor apagar las luces al salir de una estancia aunque se vayan a volver a encender enseguida.


Otro de nuestros lectores, Juanmah, nos ha pasado éste interesantísimo link que llega a las mismas conclusiones.


TUBOS FLUORESCENTES

Víctor nos mandó esta pregunta hace un tiempo:

“Comentando con mi novia me dijo que su compañera de piso no quería apagar la luz de la cocina, ya que sostenía que gastaba más si continuamente se apagaba y se encendía…
Esto ya lo he escuchado yo en mi casa (y creo que casi todos en todas las casas), pero… cuanto tiempo compensa? ¿Cómo calcularlo? Si vas a entrar en la cocina en 5 minutos supongo que no hay que apagarla, pero… ¿Y si tardo 30 minutos? ¿Y 1 hora? ¿Y toda la noche? ¿Cómo calculo el coste inicial del “arranque” de la bombilla?
Gracias por anticipado.”


Fin de la actualización

El otro día, en Menéame apareció una noticia que remitía a otra en
consumer.es. En ella se dice, entre otras cosas, lo siguiente:

Si hay que ausentarse de una habitación en la que hay encendido una fluorescente, durante un período de tiempo inferior a 15 ó 20 minutos, no será conveniente apagarla. Esto es así porque éstas lámparas tienen un mayor consumo durante el encendido que el gasto de energía que supone mantenerlas sin apagar en espacios de tiempo cortos.

He oído esta afirmación muchísimas veces. Y siempre me chocaba. Muchísimo. Así que me puse a “investigar”. Y, en efecto, estimados lectores, se trata de una leyenda urbana. Con matices, pero una leyenda urbana. Hay dos aspectos importantes que hay que diferenciar (ruego a mis lectores versados en electrotecnia que me echen una mano si ven que meto la pata. Gracias por adelantado):

1.- “El fluorescente gasta lo mismo durante el encendido que al funcionar durante varios minutos”. Es FALSA
2.- “Si encendemos y apagamos muchas veces el fluorescente, se reducirá su vida útil, y tendremos que cambiarlo antes. Por tanto, encender y apagar poco el fluorescente alarga su vida y nos ahorra dinero”. Es OPINABLE

1.- Empecemos por la primera. El consumo de un fluorescente, en efecto, es superior durante el encendido que durante el uso normal. Es, como mucho, unas cinco veces superior. O sea, que si tenemos un fluorescente de 15W, durante el encendido podremos gastar unos 75W. Pero la pregunta importante es ¿Cuánto tiempo dura el encendido? ¿Un segundo? ¿Dos segundos? Pues entonces, encender un fluorescente cuesta lo mismo, en términos de energía, que tenerlo encendido 10 segundos. O sea, que si uno se va de la habitación durante menos de 10 segundos, debe dejarlo encendido. Pero si va a estar fuera más de 10 segundos, hay que apagarlo. En el caso de las bombillas fluorescentes, éstas son aún más eficientes que los tubos largos, por lo que este tiempo se reduce aún más (1-2 segundos como máximo en vez de 10, pues las bombillas de bajo consumo se encienden muy rápidamente). Eso en cuanto a consumo energético. La leyenda urbana es flagrante aquí.

2.- Ahora vayamos a por los matices. Es cierto que encender y apagar un fluorescente disminuye su vida útil, ya que se desgasta el cebador, el propio tubo o, en menor medida, otros elementos. Por tanto, si los encendemos y apagamos muchas veces, habrá que cambiarlos antes, lo cual supone gastarse más dinero en comprar unnuevo fluorescente que el dinero consumido por el fluorescente en electricidad al dejarlo encendido. Aquí los cálculos son más difíciles, porque cada fluorescente es distinto. Y, sobre todo, es difícil medir cuánto acorta la vida útil de un fluorescente el mero hecho de encenderlo. Aviso a navegantes, entramos en el terreno de la indefinición.

En el año 1988 se publicó un estudio (”Economics of Switching Fluorescent Lamps”, IEEE Transactions on Industry Applications Vol. 24, Nº 3, mayo/junio 1988) en el que se nos da una fórmula que mide la duración de un fluorescente en función del número de horas que esté encendido cada vez que lo ponemos en marcha. La fórmula, no se me asusten, es la siguiente:

Fórmula de la duración de un fluorescente en función del nº de horas encendido
Veámoslo en una gráfica:

Horas de funcionamiento por cada encendido
Podemos apreciar que cuanto más tiempo permanezca funcionando el fluorescente entre encendido y encendido, más horas durará en funcionamiento (también gastará más, claro, en electricidad). Un fluorescente que encendamos y apaguemos una vez cada cada 24 horas durará encendido un 60% más que uno que encendamos y apaguemos una vez cada 3 horas. Esto quiere decir que, según esta ecuación, encender un fluorescente acorta su vida en un 0,008%. Tomándonos estos datos con mucha precaución, echemos unas cuentas:

En esta tabla podemos ver que el coste de una bombilla de bajo consumo es de 1€ cada 1000 horas (la Cegasa dura 3000 horas y cuesta 3€, la Osram dura 15.000 horas y cuesta 16,5€, la Philips cuesta 5,77€ y dura 6000 horas…).

Al encender una bombilla, le estamos restando un 0,0083% de vida útil a la misma, por lo que si la bombilla durase 1000 horas le estaríamos quitando (redondeando) 5 minutos de vida. ¿Y cuánto cuestan 5 minutos de bombilla, si 1000 horas cuestan 1€? Pues una sencilla regla de tres nos saca del apuro: 0,000083€.

Ahora, sabiendo lo que nos gastamos en bombillas, y sabiendo lo que nos gastamos en electricidad (más o menos 10 céntimos por kWh), hagamos el calculillo final. Nos hallamos en la cocina. Hay un tubo de 20W en el techo, encendido. Planeamos volver en 10 minutos. ¿Lo apagamos o no? Hace falta ser friki para plantearse estas cuestiones, pero CPI no duda de la elevada calidad personal de los lectores que le honran con su visita, por lo que supongamos que realmente nos lo planteamos.

Si nos vamos y dejamos la luz encendida 10 minutos, habremos gastado 10 minutos de vida de la bombilla y 10 minutos de electricidad. Si apagamos y volvemos a encender a los 10 minutos, sólo habremos gastado 5 minutos de vida de la bombilla a causa del encendido, y 0 minutos de electricidad (estaba apagada). Claramente, hay que apagar las luces.


Pero compliquemos un poco el asunto. El cálculo anterior vale para una bombilla de 1000 horas. Si la bombilla dura 3000 horas, consumiremos 15 minutos de vida de la bombilla (si dura el triple, nos comemos el triple de tiempo de vida al encenderla, ya que la fórmula en que nos basamos nos habla de porcentajes).

Ahora la duda está en lo siguiente: ¿Qué cuesta más: 10 minutos de bombilla y 10 de electricidad o 15 minutos de bombilla?

Haciendo el calculillo:

10 minutos de bombilla= 0,00016€
10 minutos de electricidad a 20W y 10 céntimos el kW•h= 0,00033€
Total: 0,00049€

15 minutos de bombilla=0,00024€

Seguimos ahorrando (¡mitad de precio!) si apagamos al irnos de la habitación.

Este punto 2 de la leyenda urbana, estimados lectores, está sujeto a muchas variaciones. La gráfica de duraciones de antes es del año 88. Desde entonces, estoy seguro de que las bombillas son más eficientes y se desgastan menos con cada encendido. Hay bastante incertidumbre en los datos que hemos usado. El punto en el que empieza a ser rentable apagar o dejar encendido depende de demasiados factores (tipo de bombilla, tipo de cebador, tarifa eléctrica, tiempo de duración nominal de la bombilla…). La misma página de donde saqué la ecuación dice que el tiempo de corte (a partir del cual es mejor apagar la luz fluorescente) es de 15-20 minutos, a lo mejor debido a que ellos ponen la electricidad a menos de la mitad de precio que nosotros. He encontrado por la Red todo tipo de datos, desde 5 hasta 30 minutos, pero la cifra exacta cambia para cada instalación eléctrica. Sabemos que hay un punto de corte, pero es muy difícil precisarlo. Pocos minutos.

Sin embargo, el punto 1 es incuestionable. Si es por consumo eléctrico, SIEMPRE es más barato apagar un fluorescente al salir de la habitación que dejarlo encendido, salvo en intervalos de unos pocos segundos. Como ésa es la leyenda urbana que yo más he escuchado (la que sólo habla del consumo, no del desgaste), queda derruida.

Gorka, un amable lector, nos ha mandado un archivo Excel que, en función de la vida útil de la bombilla, el precio de la electricidad y el tiempo que vamos a estar fuera de la habitación, nos dice si debemos apagar o no al salir.

Podéis descargarlo de aquí

Fuente:
CPI


Ciertamente muy buen artículo. Gracias Juanmah por el soplo.


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Blog Solar de Jumanji

2 comentarios:

Jean Yévenes dijo...

Impresionante. Tu artículo fue como ver un capítulo de MYTHBUSTER. Me gustó mucho. Suerte que tengo la luz apagada mientras escribo esto.

Plizze dijo...

Me ha gustado tu exposición, parece convincente, un 10 y nada, a seguir comiendose la cabeza :)